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domingo, 9 de octubre de 2011

PANAMÁ - día 2

Debido a cierta confusión con el cambio de horario, me levanté una hora más temprano de lo planeado.  Aún así, tuve un sueño bastante reparador en la que normalmente es la cama de Suzanne, creo.  Me dirigí hacia USMA, dónde ya me había puesto de acuerdo para encontrarme con algunas personas e ir juntos al Canal de Panamá, el paseo más obligado del país.  Como llegué una hora antes, tuve tiempo de platicar con la gente en la oficina de @USMA, enterándome de que un rato después de que llegamos la noche anterior, ¡¡se armó tremenda fiesta en el flat de los future citizens!! dicen que todo mundo estaba ahí, que había como 50 personas y que hasta hubo "encerrones", por decirlo así, en el cuarto dónde yo estaba durmiendo.  ¡Yo ni en cuenta!
Luego de lamentarme por no haber estado derpierta, por no haber dormido suficiente en Guadalajara, por no haber hecho mi maleta a tiempo, por no haber ordenado mis cosas a tiempo (como siempre, el tiempo tiene la culpa jeje), fui a desayunarme lo más panameño que encontré en la cafetería de la Universidad, aunque ya no recuerdo que era.  Al volver a la oficina, ya estaban ahí Luis (el muchacho que se ofreció a llevarnos), Krystal (la primera boricua de mi membresía que conocí), Asia (una polaca muy que acababa de llegar en la madrugada) y Desiree (la panameña buena onda que madrugó para recoger a la polaca).
La ciudad no es muy grande, así que no tomó más de 20 minutos llegar a Miraflores, una de las tres esclusas (compuertas para elevar o descender el nivel del agua en canales navegables) que existen a lo largo de todo el canal.  Luego de pagar $5 USD (gracias a mi vieja credencial de estudiante :P) estaba adentro.
Frente a la esclusa de Miraflores construyeron un edificio de varios pisos que funciona como museo, además de tener dos restaurantes, la típica tienda de souvenirs y lo más importante: varias terrazas desde donde puedes apreciar el Canal de Panamá en todo su esplendor y a diferentes alturas.
El museo está pal de bonito (léxico boricua): a través de esculturas, páneles, fotografías, modelos a escala, escenarios, planos, gráficos, artefactos antiguos como herramientas de trabajo, animales disecados e incluso una pequeña salita de cine, te cuenta la historia del canal; desde como a los franceses se les ocurrió la idea pero fracasaron porque los mosquitos y demás insectos enfermaron a los trabajadores, como los gringos terminaron tomando el proyecto, todos los explosivos que se usaron, la infinidad de mano de obra, las dificultades que hubo que resolver para su construcción y las repercusiones económicas y políticas, así como el funcionamiento del canal y la maravilla que representa para el mundo de la ingeniería y la mecánica.
Obviamente me paseé por la tienda y compré mi tacita de Panamá, que recuerdo me fascinó, aunque como me la envolvieron en papel y desde entonces no la he sacado, ya no recuerdo como es jaja.
Por su parte, los restaurantes (uno de ellos muy caro, según me dijeron) tienen paredes de cristal que dan al canal; dicen que por la noche la luz de los barcos hace una vista impresionante.
¡Y que decir del canal! cada piso del edificio (eran como cinco) tenía una terraza que daba al canal, desde dónde se podía apreciar la forma en que los barcos llegan desde el Caribe, como navegan a través del canal, el funcionamiento de las esclusas que abren, cierran y nivelan el agua para que el barco pueda continuar al siguiente nivel y así hasta pasar por todas.  Me tocó ver dos barcos, el primero apenas habíamos llegado, relativamente pequeño, pero igual fue toda una sesión de fotos XD  Sin querer, pero queriendo, hicimos tiempo hasta las 2 pm para ver un barco grande programado para esa hora; ¡fue impresionante!
Era gigante, cargado de cajas de mercancia de todas las marcas, también gigantes; en resumen, millones de dólares a bordo.  No obstante, creo que lo que más me impacto en ese momento fue descubrir que el gigantesco lago (sí, todo gigantesco aquí) en medio de Panamá es completamente artificial, fabricado para el mantenimiento del mismo canal.
Hasta 1999, el canal seguía siendo administrado por EE. UU. por lo que toda el área alrededor (una buena área alrededor) estaba ocupada como si fuera una zona militar, y ni los propios panameños tenían acceso.  Ahora, simplemente se le conoce como "área invertida", haciendo alución a que les fue regresada.
Cuando salimos del museo ya eran como las 3 o 4 pm., y Luis, nuestro amable super guía (¡real! Luis estudia turismo y se sabe la historia de cada rinconcito de Panamá, así que por dónde vamos nos va contando que o porque de cada calle, edificio, etco.) nos preguntó a dónde queríamos ir después. 
Mi primera opción era el "cause way", es decir, un camino en medio del mar, que en este caso es una carretera que conecta tres islitas donde hay restaurantes y bares.  Por la hora y el clima (pues parecía que iba a llover), Luis decidió que lo mejor era ir a Albrok Mall, el mejor del mundo mundial jajaja
No conozco nada que se le compare a Albrok, el mejor, más grande y barato mall de Panama, y quizas del continente, por lo menos en precios.  A parte de ser enorme, puedes encontrar la tienda que se te ocurra y es baratísimo, pero de verdad super barato, quedé muy sorprendida, ni en EE. UU. habia encontrado esos precios: sandalias y shorts de mezclilla a 3 USD, ¡solo me arrepineto de no haber comprado más jajaja!  Pero bueno, no había mucho espacio, así que solo traje unos imanes para el refri y llaveros de Panamá, una plancha para el cabello, una maleta para mi equipaje de mano y alguna que otra cosita que se me pegó camino a la caja.  Desire y Asia tenían cosas que hacer (como descanzar, después de recoger a alguien en el aeropuerto en la madrugada/ llegar desde Polonia en la madrugada), así que se fueron despues de comer.
Luis tenía una reunión, y yo tampoco quería abusar (todavia más), así que no pasé viendo y comprando hasta que se hiciera de noche y empezaran a cerrar las tiendas, como es mi costumbre :P
Al final, nuestro guía nos llevó al edificio donde Krystal se estaba quedando.  Para esto, pasamos por una carretera que tenía de frente una super vista de los hermosos edificios de la ciudad, y sí, tomé un montón de fotos jajaja
Subi con Krystal al deparamento dónde se quedaba, en la casa de una niña de USMA, Gina.  Sus papas eran super buena onda, me recordaron a los míos y me dió nostalgia; me preguntaron mucho por México y la lucha libre (de la cuál no se nada), me recomendaron lugares para visitar en Panamá y me invitaron a volver a visitarlos como si fuera mi casa.
Déspues de un rato, Krystal y Gina me acompañaron a Cancún, pues quedaba a unas cuantas calles.  Para ese entonces ya eran como las ocho de la noche y los future citizen estaban en la alberca del edificio, así que obligado guardé las cosas que había comprado y corrí a ponerme traje de baño!!! Fue bastante relajante :)
Más tarde en el flat, preparé mis tostitos con chamoy y a todo el mundo le gustaron (obvio), lo malo es que ya no hay más y los extraño :'(
Ese día los muchachos no salieron de noche, lo cuál fue genial porque yo no hubiera resistido perderme la experiencia (como siempre), pero en realidad, necesitaba descanzar (como siempre).  Entonces, pasé tranquilamente la noche arriesgando mi laptop en el filo de la ventana, tratando de robar el internet de Churrería Manolo (10 pisos abajo, en la calle) y platicando con la gente.

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